El primer hito marcado por Yamaha en los años 80 fue la FZR 600, una moto que nació para robarle mercado a las imbatibles CBR 600 de Honda pero con un condimento que allanó el camino al futuro: el modelo de Yamaha era de fábrica una moto con estética y planeamiento puramente de carrera, cosa que acaparó la atención de inmediato y la convirtió en un éxito en ventas. De acá en adelante la batalla entre las potencias japonesas fue feroz y si una marca sacaba un modelo, la otra contestaba con algo mejor, lo que provocó que la evolución en las motos fuera increíble. La R6 es también resultado de esta evolución que duró años y generaciones, que fueron una mejor que otra hasta llegar a la que les mostramos en el día de hoy. Este modelo que cruzamos en el autódromo es una hermosa YFZ R6, con herencia puramente heredada del Moto GP M1, equipada con un 4 cilindros 16 válvulas y 127 caballos declarados a 14.500 vueltas con un redline escandaloso de 17.500 que a través de un escape Akrapovic, les aseguramos, es una sinfonía infernal! Los dejamos en compañía de las postales que se trajo nuestro fotógrafo @marence.ph y los leemos como siempre.