Miles de horas de estudio. Un trabajo minucioso en la aerodinámica, ensayos en túneles de viento, manejo de proporciones, pieza por pieza, milimetro por milimetro. Cientos de personas involucradas en los departamentos más tecnológicos del mundo tomando decisiones sobre cada material, forma y concepción. Así es como nace un superauto.

 

 

También está la otra manera, la de dejarse llevar simplemente por la influencia del arte. Eso es lo que pasó por la cabeza de Murray Sharp, un diseñador gráfico que un día se levanto con una inquietud: la necesidad de diseñar una Ferrari el solo, más allá del boceto de papel, de la mera obra abstracta de tirar unas líneas fantaseando un auto propio.

 

 

Este loco fue más allá, tan pero tan allá, que su creación está dando la vuelta al mundo. Es que no es fácil digerir para una automotriz de la talla de Ferrari, que de la cabecita inquieta de un artista pueda salir algo tan complejo y están en lo cierto en pensar así. Murray arrancó el proyecto tratando de dar su visión del que sería el reemplazo de LA FERRARI, la última creación de la factoría de Maranello y para eso eligió una base sólida para plantar dimensiones, la F40 y la 250 GTO.

 

 

De la F40 tomó la altura y el ancho, para darle esa personalidad única y de la 250 GTO tomo un poco de musculatura y elegancia. El resultado es el STALLONE, nombre que en tu cabeza te lleva a Rambo y Rocky, pero que en realidad significa “Semental” en Italiano. El análisis de diseño es por demás espectacular, los rasgos son inconfundibles pero sin embargo en cada lado del auto hay influencias de otras marcas, como si el diseñador hubiese canalizado cada idea brillante de de cada fabricante para unirlo en una obra definitiva.

 

 

El frontal tiene un difusor agresivo incorporando detalles muy utilizados en la F1 actual con una línea que cruza todo el cuerpo para terminar con una “cola de pato”, no sin antes acompañar a los costados del vano con dos salidas de escape que nos recuerdan mucho a las del Porsche 918 Spyder y que siempre nos encantó como detalle.

 

Murray uso 12 programas diferentes de diseño para llegar al resultado final, para que fuera lo más real posible y que pudiera transmitir su idea con un nivel de detalles que por momentos es hiperrealista a otro nivel.

Si bien nunca perdimos la cabeza en que se trata de un concept, la idea también tiene un corazón, y si fuera realidad, el Stallone llevaría un V12 asistido por sistema KERS.

 

 

Sabemos que Ferrari está con ese proyecto de Suv, el horripilante Purosangue y con planes para hacer un auto 100 x 100 eléctrico en los próximos 3 años, sin embargo la casa de Maranello anunció que el próximo hiperdeportivo verá la luz en 2022. No se usted señor Ferrari, pero creo que seria buena idea tomar nota de este joven diseñador.