Una reunión previa. Lugar donde alzas la vista y hay multitud de V8 casi por mayoría. El sol calienta la mañana sin una sola nube y de golpe, son 170 clásicos agarrando Panamericana uno atrás del otro, de forma ordenada, casi metódica. Lo primero que percibís, son las muecas inertes de la gente que en la misma autopista, vieron su sábado interrumpido por un viaje en el tiempo, volviendo el paisaje a ese que a veces se extraña, el de esas carrocerías con personalidad, de hermosos colores vivos y el rugir grave de muchos cilindros. Ese fue apenas el comienzo del #antitour2019 y lo siguió una ruteada épica hasta llegar a destino. Arribamos a Goldney, una localidad de la provincia de Buenos Aires con nada menos que 85 habitantes, una población rural dispersa que vio su tranquilidad alborotada por la llegada de la caravana. En un hermoso complejo las horas volaron entre música, amigos, fierros y mucha pero mucha diversión. El punto más alto llegó cuando se habilitó la modalidad Dirt Track: una pista ovalada de tierra en donde los clásicos salieron a hacer de las suyas , momento que nos regaló las postales más lindas de la jornada y que les dejamos de la mano de nuestro fotógrafo @marence.ph en un breve álbum.